martes, 25 de septiembre de 2012

Las locas se han vuelto locas

Me resulta más coherente la carrera artística de Moria Casan que la vida de muchos amigos que cuando los escucho pienso “Uy dios, y yo que creí que tenía problemas”. 
Este escrito es ficción, inspirado en personas que conozco pero, como buena ficción, no tiene nada que ver con la realidad. 

Yo siempre he tenido una buena escucha, soy uno de esos tipos que, cuando necesitas contar algo, te prestan atención, hacen un comentario relevante y, por lo general, me intereso en lo que me están contando. Esta característica poco común en estos estúpidos tiempos de “todos somos productores de contenidos y la diferencia autor lector no existe” me ha llevado a escuchar frases que, por más que trato de centrarme en el drama humano que me están contando, no puedo más que pensar “che loca, te volviste loca!!! O, para ser más concretos: Loca, ubicate!! He aquí algunos ejemplos: 

Ale
El otro día salimos con Alejandro. Estaba desbastado porque rompió con su pareja (rompió las pelotas, y rompió tanto que su pareja lo mandó de paseo en un único y extraordinario acto de sanidad en un ser bastante más que neurótico). La cuestión que Alejandro, al que se le humedecen los ojos como a nadie cuando entra en estado “estoy sufriendo pero no lo quiero demostrar…mucho, recordaba condolido la ruptura mientras me halagaba el sweater que llevaba puesto, se bajaba una pinta de cerveza y miraba libidinoso al camarero (que no era nada lindo).
 “Lo que más me duele – decía mientras se clavaba el último jamón crudo de la picada que habíamos pedido – es que Omar (el susodicho) no reconozca que yo soy el que más lo quiere, lo mejor que le ha pasado en la vida y no se de cuenta de que lo maravilloso que soy. 
Yo traté de sugerir que, quizás, uno no es tan genial para el otro como uno piensa pero al verlo llorando mientras le daba duro a la cerveza, deseché la frase “loca, ubicate, para el tipo sos una pesadilla” y simplemente puse cara “donde estará el baño” y lo dejé hablar. Después me di cuenta de mi error; lo mejor hubiera sido pedir más cerveza y hablar de un buey que se me perdió el otro día. 
_ Imaginate, me dice con la convicción del que ha recibido la iluminación del Sri Sir, que no me iba a quedar solo en casa así que yo hice la mía. Hacer la suya significaba irse con una pareja de profesores de portugués a hacerse un trío durante un fin de semana, mientras volvía combinar con un levante para encontrarse en un sauna el domingo a la noche y hacer un rato el lunes para franelear con un compañero mientras combinaba con ex ex (el novio anterior a Omar) para que fuera a su casa el martes y quedar como amigos sexuales. Esto no impidió que el miércoles fuera a casa de su ex (Omar) para festejar su cumple y de paso, tener un poco de sexo. 
“Por que yo apuesto a una pareja estable” me dice sin ponerse colorado. Entonces yo, que a esta altura había perdido la cuenta de todos sus amantes, en vez de decirle “loca, te volviste loca”, puse cara de “te entiendo”, le regalé un libro de autoayuda y pedí la cuenta. 

Enrique

Enrique es un osito divino, con una piel increíble y unas manos acordes. Si bien es retacón, es guapo, culto, habla seis idiomas, canta maravillosamente (vive de eso), toca el violín, sabe hacer masajes, es simpático, sexy, agradable y, con cuarenta y pico de años, sigue estudiando con el mismo entusiasmo que a los 20. 
Es decir, un tipo bárbaro que además, al tener un buen guardarropa, no tiene el problema de “qué me pongo”. 
Bueno, Enrique es re inseguro. Entre sus frases podemos encontrar “tengo contrato para este año y el año que viene” y eso lo hace sentir fatal, qué va a hacer en 2015???? Enrique, vivís en Argentina, la gente no sabe qué va a hacer la semana próxima, te volviste loca???? Un contrato por dos años NO es un problema. 

Javo 

Otro claro ejemplo de “loca con la vida resuelta no encuentra satisfacción”. Cuarenta y pico, taurino y, haciendo gala de su signo, un torito al que sólo le falta bufar. Corpulento, guapo, buen bailarín, con un muy buen puesto en el Estado, buenos ingresos, buen departamento, buena charla, buenos muslos, acento del interior que estimula el morbo y un humor realmente inteligente. Bueno, Javo lamenta no tener pareja y, muchas veces se siente sólo pero, para estar con él, es necesario vivir en barrio norte, porque la gente de otros barrios le resulta extraña, incluso muchos de barrio norte le resultan extraños. Alguien que gane tanto como él, que tenga su propio departamento (tan grande como el suyo), que hable al menos dos idiomas, que tenga un trabajo estable, que sea versátil pero que coincida con su particular versatilidad, que no sea posesivo, que no quiera compromiso, que no lo asfixie, que no, que no y que no. En fin Javito, te volviste loca??? Y si te casas con la imagen que te devuelve el espejo???? 

Pedro y Pablo

Dos viejos conocidos…Pablo se fue a vivir a la casa de Pedro, que vivía con los padres. Pablo se bancó a los viejos y fue su mucama pensando que en algún momento se iban a morir. Finalmente se murieron. Ahora Pablo es la mucama de Pedro, quien desde que murieron sus detestados padres, heredó sus propiedades. Pablo piensa que Pedro se va a morir primero y le va a dejar su pequeñoburguesa fortuna. Pablo se siente indispensable en la vida de Pedro. Pablo no piensa que él se puede morir primero y no sabe que Pedro, con sólo un llamado telefónico, consigue otro Pablo en cinco minutos. Loca, te volviste loca!!! 

Marce y Lidia

 Sí, ya se que son mujeres pero, según mi neurótica visión de la mujer, son re viriles y merecen estar en esta nota. 
Dos minas divinas, al menos como amigas, que tienen mucho amor para dar. El problema es que, o se lo guardan o se lo dan al hombre equivocado, al tipo que con el nunca deberían haberse cruzado. El cretino, el vago, el manipulador, el insensible, el puto reprimido, el mentiroso y, especialmente, el outsider les resulta objeto de deseo. Una ecuación imposible para una mujer adulta que quiere una pareja. Dan ganas de gritarles, loca, te volviste loca!!! Por qué no lo mandas a la mierda??? 

En fin…las locas se han vuelto locas. Persiguen un deseo trepando una escalera mecánica que va hacia abajo y, preocupadas por seguir subiendo, no se dan cuenta de que siempre están en el mismo lugar. Un juego de suma cero. 

Un día el perro joven se encontró con el perro viejo y el primero le preguntó al segundo: 
 _¿Cómo hago para conseguir la felicidad? 
 A lo que el perro viejo le contestó:
 La felicidad es como tu cola, cuánto más la perseguís más se te escapa pero, si te dedicas a caminar, la cola (al igual que la felicidad) va con vos. 

El salmón rosado

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